Finasteride o dutasteride: en qué se diferencian y qué le toca a cada quien
Las dos pastillas bloquean la misma enzima, la 5 alfa reductasa, y las dos reducen la dihidrotestosterona, que es la hormona que va miniaturizando el folículo en la alopecia androgenética. La diferencia que más pesa en un consultorio no es cuál es más potente: el finasteride oral tiene indicación aprobada para alopecia androgenética masculina y el dutasteride, en la mayoría de países, se aprobó para hiperplasia prostática benigna y se usa fuera de esa indicación cuando se receta para el pelo.
Por eso el finasteride es casi siempre el punto de partida, y por eso ningún médico serio va a arrancar por el dutasteride sin una razón concreta para hacerlo.
Qué hacen el finasteride y el dutasteride dentro del folículo
En la alopecia androgenética el folículo tiene receptores sensibles a la dihidrotestosterona. Cada ciclo de crecimiento, ese folículo produce un pelo un poco más delgado, un poco más corto y con una fase de crecimiento más breve. El pelo que vuelve a salir es más fino que el anterior, hasta que llega un punto en que apenas es vello y después deja de salir.
La testosterona se convierte en dihidrotestosterona gracias a la enzima 5 alfa reductasa. Finasteride y dutasteride inhiben esa enzima, baja la dihidrotestosterona y el folículo deja de recibir el estímulo que lo estaba encogiendo. Ese es todo el mecanismo. No estimulan crecimiento por su cuenta: quitan lo que estaba frenando el folículo. Por eso frenar el proceso no es lo mismo que revertirlo, y por eso ninguna de las dos moléculas devuelve pelo donde el folículo ya desapareció. Si en esa zona no queda estructura, no hay nada que reactivar.
Lo que sí puede pasar es que folículos que estaban miniaturizados, pero vivos, engrosen otra vez y produzcan un pelo más grueso. Eso se lee como recuperación de densidad, aunque técnicamente sea recuperación de calibre.
En qué se diferencian finasteride y dutasteride: isoenzimas, vida media e indicación aprobada
La 5 alfa reductasa existe en más de una forma. El finasteride inhibe principalmente la isoenzima tipo 2. El dutasteride inhibe la tipo 1 y la tipo 2. Como el cuero cabelludo tiene actividad de las dos, el bloqueo del dutasteride es más completo.
Eso se ve en los números. Con 1 mg diario de finasteride, la dihidrotestosterona en sangre baja alrededor de un 70%. Con 0,5 mg diarios de dutasteride, la reducción pasa del 90%. Esas son las dosis con las que se han hecho los estudios de alopecia con cada molécula.
La segunda diferencia es cuánto dura la molécula en el cuerpo. La vida media del finasteride es de 6 a 8 horas: si lo suspendes, en pocos días ya salió del sistema. La del dutasteride se mide en semanas, y después de un tratamiento prolongado puede seguir detectándose en sangre durante meses tras la última toma. Eso importa por dos motivos prácticos: si aparece un efecto adverso, con el finasteride el retiro es rápido y con el dutasteride no; y si el paciente está planeando donar sangre o tener hijos, los plazos que le va a dar el médico son distintos con una y con otra.
La tercera diferencia es regulatoria y es la que gobierna la conversación. El finasteride oral está aprobado para alopecia androgenética masculina. El dutasteride, en la mayoría de agencias, no lo está para esa indicación, aunque en algunos países sí. Recetar fuera de indicación es una práctica legal y frecuente en medicina, pero cambia quién asume qué: exige que el médico documente por qué lo hace y que el paciente sepa que lo está tomando en ese contexto.
Las dos son medicamentos de prescripción médica. En Colombia no se venden legalmente sin receta, aunque circulen por otras vías.
Qué se ha medido sobre densidad y caída con cada molécula
Los ensayos con finasteride 1 mg midieron conteo de pelos en un área fija del cuero cabelludo y compararon contra placebo a 12 y 24 meses. El patrón que se repite: la mayoría de los pacientes tratados detiene la pérdida y una parte gana densidad medible, mientras el grupo con placebo sigue perdiendo. Buena parte del beneficio a largo plazo es lo que no se perdió, algo que el paciente no ve en el espejo porque no tiene con qué comparar.
Los estudios comparativos directos entre dutasteride 0,5 mg y finasteride 1 mg han mostrado, en general, mayor ganancia de conteo y de grosor con dutasteride, sobre todo en la coronilla. La diferencia existe, es medible, y no es tan grande como para que cambie sola la decisión de qué recetar primero.
En los dos casos, los cambios visibles se empiezan a evaluar a partir de los 6 meses, con una revisión formal a los 12 meses. Antes de los 6 meses no hay nada concluyente que mirar, y es normal que en las primeras semanas se perciba más caída de la habitual mientras los folículos sincronizan ciclo. Cuánta densidad va a recuperar un paciente específico y en qué zonas no se puede anticipar: depende del grado de miniaturización con el que llegue, de la zona, de la edad y de la adherencia real a la toma diaria.
Efectos adversos reportados del finasteride y del dutasteride
Los reportados con más frecuencia son sexuales: disminución de la libido, dificultad para la erección y reducción del volumen de eyaculado. En los ensayos con finasteride 1 mg aparecieron en un porcentaje bajo de pacientes, con cifras cercanas a las del placebo en varios estudios, y en la mayoría de los casos revirtieron al suspender o incluso continuando el tratamiento. Con dutasteride el perfil es similar y algunos estudios reportan frecuencias algo mayores.
También se han descrito casos de ginecomastia, cambios de ánimo y, en un grupo pequeño de pacientes, persistencia de síntomas sexuales después de suspender. Ese último punto sigue siendo materia de discusión en la literatura y no hay consenso sobre su frecuencia ni sobre qué lo explica. Vale la pena que el médico lo mencione y que el paciente lo tenga presente antes de empezar.
Los dos medicamentos bajan el antígeno prostático específico, lo que puede alterar la lectura de ese examen si el laboratorio o el médico no saben que el paciente los toma. Es el dato que más se olvida mencionar y el que más problemas causa a los 50 años.
Cuál va a ser tu probabilidad individual de presentar cualquiera de estos efectos no se puede calcular. Lo que sí se puede es acordar de entrada con el médico qué se hace si aparecen, y con el dutasteride ese acuerdo pesa más porque el retiro de la molécula toma semanas.
Por qué el finasteride suele ser el punto de partida y cuándo se plantea el dutasteride
Se empieza por el finasteride porque tiene indicación aprobada para esto, porque acumula décadas de uso en alopecia con datos de seguridad a largo plazo, y porque su vida media corta permite retirarlo rápido si algo no funciona. En un paciente que llega sin tratamiento previo, esa combinación es difícil de superar.
El dutasteride entra en la conversación en situaciones concretas: pacientes que llevan 12 meses o más con finasteride a dosis establecida y siguen perdiendo densidad de forma documentada con fotografía comparativa, o casos donde el médico considera que el bloqueo de la isoenzima tipo 1 puede aportar algo. Esa decisión depende de la historia clínica, la edad, las comorbilidades, los planes reproductivos y el criterio del médico que firma la fórmula. No hay una regla que aplique igual a todos y ninguna página de internet puede decirte cuál te toca.
Lo que sí es común a los dos escenarios: la pastilla rara vez va sola. La otra vía de tratamiento sostenido es tópica y se aplica en el cuero cabelludo, actúa por un mecanismo distinto y se suele plantear en paralelo. Si esa combinación tiene sentido en tu caso, y en qué orden, es parte de lo que se define en consulta, igual que el panorama completo de lo que se puede intentar antes de pensar en quirófano.
A quién no le sirve tomar finasteride o dutasteride
A la mujer en edad fértil. Estas moléculas tienen riesgo de alteración del desarrollo genital en un feto masculino, y ni siquiera se recomienda manipular tabletas partidas o trituradas durante el embarazo. El manejo de la alopecia femenina se plantea con otros criterios, otras moléculas y otros controles, y nada de lo que dice esta página le aplica.
A quien busca una dosis para automedicarse. Los números que están arriba son los que se usaron en los estudios, y no son una fórmula: sirven para que entiendas de qué se está hablando cuando el médico las mencione, no para comprar la caja por internet.
A quien ya perdió el folículo. Si en la zona no queda estructura, ninguna de las dos moléculas va a producir pelo ahí. Lo que puede hacer es proteger lo que todavía está miniaturizado alrededor.
A quien tiene un diagnóstico distinto. Una caída difusa por déficit de hierro, por tiroides, por un evento de estrés o por un posparto no responde a un inhibidor de la 5 alfa reductasa porque el mecanismo no es ese. Empezar la pastilla sin diagnóstico es meses perdidos, y lo que sirve depende del grado de pérdida en el que estés.
Y a quien no está dispuesto a tomarla todos los días de forma indefinida. Eso lleva a la última sección.
Qué pasa con la caída el día que se suspende la pastilla
El efecto depende de la toma continua. Cuando dejas la molécula, la 5 alfa reductasa vuelve a trabajar, la dihidrotestosterona sube a sus niveles previos y la miniaturización retoma el curso que traía. El cabello que se había recuperado se pierde en un plazo de 6 a 12 meses, y el paciente termina más o menos donde habría estado si nunca hubiera empezado.
Con el finasteride ese regreso arranca en días, por su vida media corta. Con el dutasteride el descenso es más lento porque la molécula tarda semanas en salir del cuerpo, así que el deterioro se percibe más tarde, aunque el destino sea el mismo.
Esto es lo que hace que la decisión de empezar no sea solo sobre la molécula. Es un tratamiento que sostiene un resultado mientras se toma. Quien no se ve tomando una pastilla diaria durante años necesita saberlo antes de empezar, porque suspender a los 18 meses deja el mismo punto de partida y un año y medio de tomas de por medio.